martes, 30 de diciembre de 2014

Esto... no es un soneto


Aunque lo parezca, esto no es un soneto;
nada más lejos de mi intención
que hacer un endecasílabo,
ni siquiera un terceto,
ni una canción
ni un pareado al uso dado.

Estos versos hechos a la ligera
quieren ser un homenaje sentido
a estos amigos salseros
a los que ni un sólo pero
puede ponerse, de lo que los quiero...

Porque si escucháreis de mi corazón
el latido,
sabréis, todos, que soy muy sentido,
que a todos sin excepción os adoro,
que no hay bronce, ni plata ni oro
que compararse pueda a estos amigos
con los que tan bien lo pasamos
haciendo nudos, bachatas y salsas,
y de los que mucho nos acordamos
incluso en nuestras casas...

Viva este grupo de bailarines,
unos con zapatos, otros con botines,
viva esa permanente alegría,
esas bromas, ese descaro,
esa juerga de cada día,
ese Manolo, Ignacio, Mª Paz ó Charo,
esa secretaria salerosa,
el padre bigotudo,
la profesora-madre "vigilosa",
el Luis, incluso, que a veces falta,
la Jefa que en clase tanto salta,
mi mujer, tan maravillosa...

Viva este grupo de amigos,
que ante la tristeza hace de escudo,
viva el puente, la croqueta,
el gózala por abajo,
(aunque Charo y yo mandemos la salsa... al carajo!),
viva esta profe majareta,
el favorito, que no sabe quién ha sido,
viva el baile tan querido,
la alegría, la risa y las carcajadas...

Que viva mi amada,
que viva este grupo de... visibles,
que vivan... ¡los Salseros Invencibles!

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