martes, 2 de diciembre de 2014

Móviles

Pues sí, que es un milagro; que pocos accidentes hay, digo... Por hablar, mirar, leer, ó escribir, mientras se circula por el mundo mundial, los ojos sólo pendiente del móvil, y del wasap, mayormente. Pues eso...

"Erase un hombre a una nariz pegado...". Ya saben ustedes ese famoso soneto del gran Quevedo, nuestro satírico escritor. Hoy, ya,  hay que cambiar ese verso: "Erase un joven a un móvil pegado"... sería la nueva versión del susodicho soneto.

Es que va uno por la calle, y es un no parar de adultos hablando por el móvil (y en muchas ocasiones uno no sabe el porqué, la verdad; si con los gritos que va pegando, el escuchante se enterará perfectamente)..; la jovencita sonriendo porque está leyendo algo que le acaban de escribir, graciosímo se ha de suponer; el macho-alfa joven, tecleando a velocidad de crucero en el diminuto teclado táctil de su móvil; la menos joven, dejándose la vista mirando una pantalla diminuta;... Y claro, ninguno de ellos atento a la acera que se aproxima; al coche que va pasando por su lado; a la motocicleta que enfila la curva;... No, nada de estar atento a esas menudencias, para qué... Si lo importante es el último chiste que me han enviado del pequeño Nicolás; ó la viñeta de la Pantoja en la cárcel; ó, ahora que vienen fiestras propicias, el villancico gracioso que acabo de recibir; ó al Julio Iglesias de marra, que sabe que lo sé....

Estamos llegando a tal grado de estupidez que uno pasea por la calle, y da la impresión de estar rodeado de zombies... Nadie te mira, nadie se da cuenta de tu presencia, los ángeles de la guarda en su época de más trabajo, haciendo esfuerzos extras para que nadie se choque con algo, porque no los móvil-adictos no están a lo que se debe de estar; y lo que se me viene a la cabeza cuando veo tan macabro espectáculo es pensar aquello de: "Dios, cómo ha podido vivir la Humanidad ¡dos mil años años sin teléfono móvil!"... Patético, ¿a que sí?...

Que oigan, que sí, que es un gran invento eso del móvil.. . Pero en su justa medida, que parece que nos falta la vida. el aire, la razón de nuestro existir... si pasa cinco minutos sin que "naide" me mande un algo... Que no pasa nada, que el mundo sigue girando, que la vida continúa su devenir... Que, qué caray, hay cosas mucho más importantes que recibir una llamada del móvil, un mensaje, un wasap, una viñeta de...

Uy, perdón, que me llaman al móvil!...   :-)

4 comentarios:

  1. Yo no lo hago mucho caso al móvil, y no tengo wasap, ni falta que me hace. La mayoría de las veces el móvil está apagado. Si alguien de la familia quiere llamar, tiene el teléfono fijo, y los amigos suelen enviar e-mails y no muchos, la verdad. Pero yo me pregunto, como tú, cómo nos ha cambiado la vida el móvil, para bien y para mal. Dentro de unos siglos, los nenes nacerán con un móvil incorporado, seguro que sí, y muchas más cosas que ni me atrevo a imaginar.

    Buen fin de semana,Carlos :)

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  2. Perdón, se me ha colado un 'lo' que no es. Quise decir que no 'le' hago... etc. :)

    Un abrazo

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  3. Pues así es, Mª Carmen. Un despitote total; como decía Einstein, "la estupidez humana es infinita"... Que capacidad tenemos para hacer de una cosa útil un...
    Buen finde!

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  4. Carlos, iba a escribirte una larga reflexión sobre tu entrada, pero... no tengo tiempo. Es que han sonado unos 20 wasap y he de mirarlosy responderlos para que me respondan a lo que que yo respondo sobre sus respuestas respondedoras wasapeantes. La conclusión es que no podré escribirte lo que tenía pensado...

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