lunes, 30 de marzo de 2015

En el Museo de la Miel

Estuvimos este sábado en el Museo de la Miel, en la carretera de Cortes, en Jerez. 

Organizado por el Departamento de Actividades, Salidas, Eventos, Entretenimientos Variados y Viajes de todo tipo (dado que a su responsable, Ignacio, no terminanos, por mor de la crisis económica, de aumentarle el sueldo... hemos decidido aumentar el nombre de su departamento...), ese día tocó girar visita de los Salseros Invencibles al Museo de la Miel y de las Abejas Rancho Cortesano. Y disfrutamos de un día, verdaderamente, espectacular.

El Rancho Cortesano está preparado para, si se quiere, pasar allí todo el día; desde el desayuno hasta la merienda, pasando por la realización de actividades; especialmente si se va con  niños, es un sitio ideal para que ellos se lo pasen especialmente bien, ya que además cuenta con un comedor en el que degustar unas viandas riquísimas, vegetales, eso sí, pero que incluye incluso menús infantiles. Y muy asequibles de precios, ya que por 15.-€, le sirven dos platos, el postre y la bebida... Y el plato principal es para hartarse, oigan...

Nosotros quedamos a las once, el desayuno en esta ocasión, lo hicimos en casa. Tras unos cuarenta minutos, llegamos. A la misma entrada, usted se encuentra ya la Tienda, donde adquirir la entrada, y apuntarse a las actividades que se desarrollan, si así lo desea. La Tienda merece la pena, ya que venden miel de todo tipo, aceites, caramelos, quesos, hierbas para infusiones, etc A las 12'30 comenzó nuestra primera actvidad, la recolección de habas. Tras una breve exposición sobre las características del haba, su cultivo, etc, nos desplazamos al huerto para acometer la tarea; y allí estuvimos un ratillo poniendo en práctica nuestras (escasas) cualidades agricolas, tras la cual volvimos al exterior del restaurante para ser recompensados por nuestro (escaso) esfuerzo con unos pinchos, riquísimos, de tortilla hechas con habas (buenas, buenas,...), y una bolsita de habas por persona, fruto de la recolección.

Pasadas ya las dos de la tarde, tomamos posesión de la mesa en el restaurante. Hay que decir que el menú que tienen en el rancho Cortesano te hace la boca, agua:

Arriba tinen ustedes una parte, pueden verlo entero en: http://www.ranchocortesano.net/restaurante.php. Yo casi les aconsejaría que cuando vayan, de primer plato tomen una sopa; porque lo que es el segundo, cuando ven el tamaño, les asusta...

A las cuatro de la tarde, nos llegó la hora de "disfrazarnos", como pueden ustedes comprobar en la foto que encabeza esta entrada. Nos llevaron a ver varios paneles de abejas, nos lo enseñaron de cerca, nos explicaron muy bien todo el proceso de fabricación y recolección de miel, y hasta hubo tiempo para que un "zángano" le picara, no sabemos cómo, a nuestro Ignacio en el pie, afortunadamente nada grave. Ya ven, no se puede ser tan atractivo...

Despojados ya de tan calurosa vestimenta, fabricamos unas velas de miel, unos con más fortuna que otros, como debe de ser, claro... Y envasamos también unos tarritos de miel, para llevarnosla y degustarla en casa.

Finalizamos día tan completo, como no podía ser de otra forma, merendando, tomando el correspondiente cafelito, con unos deliciosos buñuelos y bizchocho casero, buenísimos ambos.

A destacar el trato amabilísimo de todo el personal del Museo, tanto en los talleres cono en el restaurante, y la tienda.

Ya a las siete de la tarde vuelta a casa, después de una jornada, como pueden imaginar, completa, entretenida y encantadora, en el que las risas, los chistes, el buen ambiente, y la camaradería fueron, una vez más, protagonistas absolutos.

Y es que no hay nada mejor en este mundo que la buena compañía de familiares y amigos con los que pasar unas horas, entrañables, de asueto.






No hay comentarios:

Publicar un comentario