martes, 10 de marzo de 2015

Gran sábado

Un gran, fenómenal, estupendo sábado, el que pasamos este ídem pasado... Organizado, cómo no, por el Departamento de Proyectos Turísticos, Cultura Gaditana, y Actividades de Entretenimientos Variados, que dirige el grande, inmenso, inigualable Ignacio (al que, aunque aún él no lo sabe, hemos decidido otorgarle una subida de sueldo por su magnífica gestión...).

El grupo de Baile "Los Salseros Invencibles", cuasi al completo, giró una visita a la Yeguada de la Cartuja, en la carretera Medina-El Portal. Y puedo decirles que lo pasamos genial de verdad...

La visita guiada estaba concertada para las once de la mañana. Acompañados de una guía, y con más acompañantes, claro, ya que había bastante gente este sábado, fuimos conociendo el interior de tan excelso sitio... Resulta que, a unos pocos kilómetros de casa, tenemos la principal ganadería del mundo dedicada a la cría del caballo cartujano... Sí, sí, como lo leen; y aquí, en la provincia de Cádiz, a nada de distancia de nuestras casas. La guía nos llevó por los guadarnés y cocheras, por la zona de servicios clínicos, por el recinto donde están las crías nacidas en el último año,... Todo ello acompañado de las correspondientes explicaciones aclaratorias.


La Yeguada, como les digo, es la más importante del mundo en la cría, conservación y reproducción del caballo cartujano, unos ejemplares blancos magníficos y bellos... Usted puede tocarlos, acariciarlos, hacerse mil y una fotos con ellos, porque hay que decir que son unos animales muy dóciles; siempre con el correspondiente cuidado, como aclara la azafata, claro, pues, al fin y al cabo, no dejan de ser animales..

La Yeguada tiene página web incluso, donde pueden ver horarios y precios: http://www.yeguadacartuja.com/

(Ah, y una cosa que me encantó: es pública, del Estado, lo cual le añade, si cabe, más valor incluso... La Yeguada de la Cartuja es un magnífico ejemplo de que no siempre lo privado es mejor, ni mucho menos, como este gobierno de derechas primitiva y arcaico no para de repetirnos en los últimos años, machacona y miserablemente... Aquí tienen un ejemplo de cómo lo público no tiene nada que envidiar, la mayor parte de las veces, a lo privado... Por mucho que nos intenten convencer de lo contrario...)

Después de esta visita guiada, en el picadero, asistimos al espectáculo propiamente dicho. Dura unos cincuenta minutos, y merece la pena de ver, con algunos números verdaderamente espectaculares: una perfecta unión entre el hombre y el caballo, digna de admirar...


Arriba tienen ustedes varias imágenes tomadas durante este acto, con las que pueden hacerse una idea de lo que es... Cuando acaba, tienen la oportunidad de darse un par de vueltas montados en una de las espectaculares carrozas que ponen a disposición de los visitantes; y de hacerse fotos, por ejemplo, con el jinete que ven, cuya buena planta las señoras no dejaron de elogiar (la del jinete...; el caballo, también...).

Tras unas fotos con nuestra guía, todo amabilidad y encanto, y previa degustación de una copita de Fino que generosamente ofrecen, cerca de las 13'30 abandonamos el recinto, felices, contentos y orgullosos de lo visto y vivido. Pero el día sólo había empezado...

Dado que era la hora de comer, nos acercamos a la Parra Vieja, en el mismo polígono industrial de El Portal, donde ofrecen por 10.-€ sólo un abundante self-servive, en el que no falta de nada: sopa, marisco, carne, arroz, ensalada,... En fin, un mal sitio para conservar la "línea" y hacer dieta, y donde la gula hace acto irrefrenable de presencia...

Tras esta agradable comida, nos dirigimos a la cercana Cartuja. ¡Qué decir de tan bellísimo Edificio!. Me consta que mucha gente de aquí de la provincia no lo conoce aún... Y es una pena, porque tiene una fachada impresionante... Nos deleitamos allí un buen rato, gozando de construcción tan divina... Incluso pudimos asistir a unas vísperas de las monjas allí residentes, un curioso espectáculo, sea usted, ó no lo sea, creyente...

Y acabamos la jornada en la cercana Jerez, en su centro, con una visita a la Iglesia de San Miguel, otra joya desconocida. Siempre repito lo mismo cada vez que la veo: me parece increible que aquí, en la provincia de Cádiz, exista una fachada tan, tan bonita... Pocas iglesias en España la superan en majestuosidad y belleza, sinceramente... Y me precio de conocer muchas...

Como ustedes verán, un día riquísimo, variado y entretenido. Gracias a estos salseros que tan bien me lo están haciendo pasar... Y ya sé, me consta, que el incombustible Ignacio está preparando la próxima... Este hombre es incansable, nos va a matar con tanta actividad!!!!


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