viernes, 10 de julio de 2015

Sonrisas

...Pues a mi, que me cuesta un mundo sonreir; que, literalmente, no sé ni me han enseñado... se me gana rapídisimo con, sólo, una sonrisa. No necesito más: quien esté conmigo y se le dibuje en la comisura de sus labios el halo sencillo de una sonrisa, qué fácil, Dios mío, me tendrá ya afiliado a su causa, sea cual sea, obediente ternerillo dispuesto a obedecer a su amo...

Porque la sonrisa ilumina el rostro, alegra el alma, difumina las dudas, expande el mundo, te hace, en tantas ocasiones, casi rozar con la punta de tus dedos temblorosos el paraíso que, casi siempre, encontramos tan lejos...

A mi, de gesto adusto y serio, que no nací para ser inmortalizado en ninguna fotografía, se me temblequea la más vil de las resistencias cuando, alguien, quien sea, amigo ó recién conocido, me sonríe. Ya ven, qué tontería, no?. Pero está el mundo tan lleno de violencia, de sangre, de odio, de desencuentros,... que ver a otra persona mirarte con la alegría que da la sonrisa es inflamarte todo tú de esperanza sobre este mundo tan cruel en el que habitas, muchas y tantas veces sin ni siquiera pedirlo... Porque te está diciendo tantas cosas con ese simple gesto: amistad, fe, comprensión, esperanza,... Todo aquello que uno, quizás, en muchos y tantos momentos, eche de menos...

Porque admiro, sí, a quien sabe sonreir, a quien sonríe tan sólo por estar aquí, en este momento, a tu lado y contigo, sin más motivo. La sonrisa de una persona te llena de optimismo, de energía, te optimiza, te alegra el día; porque es muy difícil no sentirte amado, querido, admirado por quien cubre los signos de su cara con el tamiz amable de ella, que te desarma y te ablanda, te derrite y te gana, te reconcilia, incluso, con la raza humana.

Sonríamos más, dediquémosle este hermoso gesto al prójimo, al amigo, a la amada, al cvompañero, a la conocida... Porque llena tanto, y es tan, tan dulce...

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