viernes, 20 de noviembre de 2015

Hace ya cuarenta añitos

Pues fíjense, que hoy hace ya la friolera de cuarenta años del fallecimiento del Generalísimo, del protector de Occidente, de ese hombre que velaba por todos los españoles de a pie desde el Pardo, manteniendo siempre encendida la lucecita del salón, por si acaso (sic)...

Ya ve, yo apenas había cumplido los catorce (años); así que nadie me puede acusar ante la historia de ser "franquista", Dios me libre; ni opositor al Régimen, claro... Faltaría a la verdad si les digo que recuerdo qué hacía yo ese día, ó que yo estaba en... Ni repajolera idea, para qué voy a mentir; sí puedo recordar el susto en el cuerpo de mis padres en esos días, el miedo al qué pasará, a enfangarse otra vez en una guerra a la que tan aficionado ha sido el español siempre...

Bueno, sí recuerdo al presidente del gobierno de aquél entonces, Arias, "El carnicero de Málaga", con lágrimas en sus ojos anunciando solemnemente eso de: "Españoles, Franco ¡ha muerto!"... y no sé qué de la lucecita que les he mencionado arriba...

Uno, ahora, piensa que lo mal que lo tuvo que pasar ese hombre (Franco digo...), porque hay que ver la de opositores que le salieron una vez que no estaba entre nosotros; ya saben, que calculo que como un noventa por ciento de los adultos españoles de aquellos tiempos habían sido "radicalmente" opuestos a él. O sea... Vamos, que no me explico que casi cuarenta años mandara haciendo lo que le venía en gana, cuando había tanto valiente haciendo oposición; uno de los muchos misterios de la historia española. 

El caso es que este personaje ha dejado una profunda huella en la sociedad española. Tanto es así que, cuarenta años después, la izquierda española sigue obsesionada con el franquismo, y  proponiendo cosas que, sinceramente, a la mayoría de los ciudadanos españoles de estos tiempos le trae al pairo... Que si el nombre de las calles; que si la condena del "golpe fascista"; que si el reconocimiento de la represión franquista... Preocupa más reescribir la historia que ganar el futuro, parece... Y ahí siguen, dale que te pego, elección tras elección, con las mismas pérdidas de tiempo.

Todos estamos de acuerdo, creo, en que lo mejor es que no hubiera pasado; que España se hubiera incorporado de pleno derecho al devenir democrático de los países europeos; que ha sido una época negra, represiva, infame; ... Pero vamos a preocuparnos más del presente y el futuro, que de un pasado que debería de estar ya enterrado y bien muerto. Digo yo...

A ver si todos empezamos ya a "normalizarnos", no?...

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