jueves, 17 de diciembre de 2015

Mi querida España

... que revoleteas siempre en los brazos inquietos de esa sinrazón violenta que te domina. Lo dijo ya nuestro excelso Antonio Machado, poeta grande, que captó con estas palabras ese inmundo carácter que nos sobrevuela a la menor oportunidad:
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón”

Somos una España vieja, antigüa, conquistadora de mundos lejanos e imposibles, que siempre ha estado inmersa en guerra, luchas, odios, venganzas,... Nos gusta la sangre en la arena, la navaja en el cinto, el desprecio al que no piense como nosotros, la cobardía gallarda del que ni duda que lleva la razón, así pasen los años. 

Alentamos el odio y la vergüenza, el conmigo ó contra mi, el poder irrazonable que lleva al asesinato, a la violación, al fusilamiento de los que osen, siquiera, proponer algo distinto... No suele haber, casi nunca, motivos suficientes para ello, pero nos vestimos de indolente amigo para culminar en feroz enemigo, antes, siquiera, de dar la oportunidad de un abrazo.

No, no me alegro de la agresión a Mariano Rajoy. Creo que es la manifestación práctica de una incultura galopante, el resultado deleznable de la educación vacía que se ha impuesto en los últimos años en España. En las antípodas ideológicas como estoy de este señor, debo de recordar que son muchos millones de españoles los que, equivocadamente ó no, con su voto lo han llevado a donde está; y que por tanto, si se piensa que no es la persona adecuada para el puesto que ocupa, ahora, en unos días, tenemos la ocasión de hacer algo: no votarle... Y punto.

Violencia... Muchas generaciones nos contemplan, muchos muertos enterrados, demasiadas víctimas ya las que lleva este país en sus espaldas. No nos hace eso, sin embargo, mejores; pasan los años, y seguimos hundiéndonos, impotentes, en la lista de países atrasados, alejándonos del progreso, de la convivencia adecuada, del respeto al prójimo, en definitiva...

Porque al fin y al cabo, todo, todo se basa en esa educación que habrá que dar por perdida...

No hay comentarios:

Publicar un comentario