jueves, 18 de febrero de 2016

Felicidades, guapa

Pues fíjate, oye, que yo pensaba, de verdad, de verdad, que eras como Dorian Gray, el de la novela de Oscar Wilde, cuya figura en el espejo se mantenía joven y lozana, mientras él, el de verdad, el que se miraba en aquél, cada vez se veía más y más viejo... O sea, que tú eras como el Dorian, pero en versión doble, porque ni la original ni la figura que la mira desde el espejo, sonriente, guapa, pícara, no deja traslucir nada de este tiempo que pasa para el resto de los mortales comunes, como el que esto escribe...

Y aunque te sigo viendo igualita a como eras cuando te conocí cerca ya de algún lustro que ha pasado, la vida sigue cubriendo etapas, y resulta que te ha visitado la Luna, se te ha hecho presente, se te ha enredado, abrazado, cubierto, y no hay forma de que, tan chiquitita, se despegue de ti... Aunque tú sigues, genio y figura, compartiendo con todos desde el facebook tu alma de niña buena y salerosa, esas ganas de vivir y comerte el mundo que a los que ya estamos entrando en canas nos sigue seduciendo y alegrando, que menos, la vida diaria...

La tienes en tus brazos, a Luna, a tu Luna, y se te abrirán los labios en un rictus de felicidad inmensa, estoy seguro. Tan chiquitita, tan indefensa, tan inocente, ... Y sí, todo hay que decirlo, tan guapa como la madre que la parió. Alguien que con tan sólo un mes de vida ya te absorbe el seso, el tiempo, la vida; a la que, imagino, ya estarás viendo bailando (esa forma de vivir...) contigo unas buenas sevillanas, una salsa, una bachata, subidas las dos en un escenario, mirándoos felices, hipnotizadas, olvidando el mundo que os rodea, sintiendo el orgullo correr en vuestra sangre. "Esta es mi hija...", pensarás mientras la ves moviendo brazos y piernas, ojos y alma, como tú le has enseñado desde que era, eso, lo que es en estos momentos en tus brazos. un bebé que hasta hace nada no vió, por primera vez, la luz del sol... Y se te caerán, sentimental como eres, dos lágrimas de emoción y orgullo.

Y todos, qué menos, nos hemos hecho abuelas y tíos de Luna, por la que te preguntamos, te decimos, te interrogamoss que hay que ver, que cómo engorda, que cómo pasa el tiempo, que cómo sigue, que si come, que si duerme, que si llora, que si se porta bien... De una Luna que, tan pequeñita que aún no habla, pero que seguro que te mira embobada, y piensa en su mundo mágico: "mi mamá"...

Pues ya ves, Mª José, que vas quemando etapas, creciendo, sumergiéndote en lo que es la existencia de la vida diaria. Y tu ahora y tus próximos años, sólo tienen un objetivo: ver crecer a tu Luna, a este ser que tienes ahora en tus brazos, y a la que te comes a besos, a caricias, a mordisquitos de amor y cariño...

Que la disfrutes, jefa, que te mereces toda la felicidad del mundo.

5 comentarios:

  1. ¡Qué nombre tn bonito, Luna! Seguro que la peque es tan hermosa como ese nombre e irradia luz por todos lados. Felicidades a la mamá, a los papás. Es lindo que nazca un nene y todos nos sintamos un poco tíos, o abuelos, como tú dices, Carlos.

    Buen fin de semana, aunque no sé si por allá tenéis tan buen tiempo como nosotros en Madrid, que tenemos un solazo maravilloso.

    Un abrazo.

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  2. Por cierto, que la primera vez que escuché el nombre de Luna fue cuando yo tenía 18, allá en Pozoblanco, en Córdoba, pues es la patrona de ese pueblo. Y me pareció un nombre bellísimo.

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  3. Hola, Mª Carmen. Por aquí está haciendo un tiempo cambiante, pasamos del frío al día con muchísimo viento, como hoy... Hemos pasado el día en Chipiona, disfrutando de su bellísima cabalgata de Carnaval, todo un espectáculo; y allí hacía hasta calor, ha hecho un día buenísimo...

    Besos.

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  4. ¡Qué bonito!. Disfruto leyéndote. Qué suerte tiene María José de que alguién como tú "le" escriba algo tan bello como esto.
    Una abrazo

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