miércoles, 10 de febrero de 2016

Intoxicaciones alimentarias

Resulta llamativo, como dice Fernando Santiago en su Blog, el silencio que mantiene ahora Antonio de María, el de Lloreca (Horeca dixit...), sobre el gravísimo incidente alimentario que se ha producido estos días en Cádiz, con el fallecimiento de un joven, y la intoxicaciones por salmonella de bastante gente...

Y digo que llama la atención el silencio de este sujeto porque tiempo le falta tiempo casi siempre para salir en prensa a quejarse del rigor de las autoridades con los hosteleros, a que no hay derecho a que en verano obliguen a cerrar las terrazas a las dos de la madrugada (que le den por culo a los vecinos si no pueden dormir...), a que hay que ver que les tienen fritos con los impuestos, a que hay no hay derecho que con lo bien que ellos funcionan, lo vigilados que los tienen, y chorradas mil como esas...

Al presidente de la hostelería gaditana le vendría bien darle más importancia al debido control de los negocios de sus allegados, cuyo funcionamiento en muy buena parte de ellos deja mucho que desear, y dejar de mirar sólo el "posible" beneficio que pueda obtener de cualquier cosa que se precie, que es lo único que mira; importándole un pimiento si los trabajadores de su sector cobran las horas que trabajan, ó no; si bares ó restaurante son escrupulosos con la higiene, ó no; si el personal hostelero está bien formado, ó no; si se atiende bien a sus clientes, ó no;... En fin, esos "detallitos" que a él le da exactamente igual, sólo preocupado como está en ganar dinero, ganar dinero, y ganar dinero...

¿Cuántas veces hemos entrado en un sitio, a rebosar de gente, y hemos comprobado, sorprendidos e indignados, que sólo había una persona para atender barra, mesa,... y hasta cocina?... ¿Cuántas de las muchísimas barras que se han montado ahora en los Carnavales, cumplían a rajatabla las mínimas y elementales normas de higiene?... ¿Cuántas veces te ha atendido un camarero en camiseta sudada, pantalón sucio, media barba dejada, tuteándote, y no dándote dos patadas casi de milagro?... ¿Cuántas veces ha pedido uno, por ejemplo, una tapa de tortilla y se ha encontrado que lo que está pagando a precio casi de oro... es un producto congelado?...

No digo yo que todos sean así, por supuesto; pero que muy buena parte de ellos, de los hosteleros, funcionan de aquella manera (mal), y a lo único que van es por el dinero, a sacar beneficios, cueste lo que cueste, creo que está archidemostrado... Para nuestra desgracia, porque es evidente, creo, que si la hostelería funcionara como es debido, todos ganaríamos, nosotros y ellos mismos, aunque no se lo crean. Pocas cosas han pasado con la forma que tienen de funcionar...

En fin, aquí estoy, expectante ante las explicaciones del presidente de "Lloreca"...

2 comentarios:

  1. Me temo, Carlos, que la gente es demasiado tolerante. Si, al entrar en un lugar (bar, restaurante, o lo que sea) y ver que las cosas no son como deberían ser, nos diéramos media vuelta y el local se quedara vacío, se pondrían las pilas y el control empezaría por ellos mismos, dando un servicio de calidad. Luego, por supuesto, deberían estar los demás controles sanitarios a la orden del día, pero lo dicho, somos demasiado tolerantes. Aunque yo ya me he vuelto muy exquisita (a mi salud la aprecio mucho) y no es la primera vez que al abrir la puerta de un local y venirme una vaharada de olor a fritanga, he dado un paso atrás y me he ido a otro lado. No te digo ya si el sitio está sucio, por ahí no paso en absoluto porque si a la vista del público aquello es una calamidad, a saber cómo tendrán la cocina.

    De todas maneras, también te puedo decir que ningún local, por mucha categoría que tenga, está libre de un mal paso. El fin de año casi no puedo tomar las uvas (mi marido no pudo) porque almorzamos con la familia que vino a visitarnos, el día 30, en un restaurante de El Corte Inglés, en Madrid, y nos pusimos malos las tres personas que comimos el mismo tipo de comida: mi hija, mi marido y yo. Algo estaba mal en aquellas salsas, era evidente. Así que ya ves...

    ¡Buen domingo, y si eres de los que celebran San Valentín, feliz día!

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  2. Pues sí, Mª Carmen, la falta de limpieza, de higiene, la suciedad, el camarero que te atiende vestido de ... pirata?... En fin, a ver si entre más formación y más sanciones, la gente del sector va mejorando, y ofreciendo el servicio que deben de ofrecer.

    Vaya tiempecito llevamos hoy, aquí no hace viento, sino lo siguiente, horrible.

    Gracias por tu comentario.

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