domingo, 27 de marzo de 2016

Cádiz

Me encontré la pasada semana con mi amiga bloguera Mª Carmen, de Vida y Sendero

Ya les he hablado en otras ocasiones de ella. En esta ocasión, circunstancias familiares, afortunadamente resueltas, la habían traído hacia estas tierras, que le gustan muchísimo, y las disfruta cada vez que viene, desde su hogar  madrileño.

Tuvimos un breve encuentro, en La Montanera de la calle Sacramento, en el que pudimos charlar unos minutitos mientras tomábamos algo (un mosto sin alcohol cada uno, para ser más exacto...). Y bueno, aunque ella me comenta en este mismo blog, como ustedes comprobarán; y yo en el suyo (del que les recomiendo su lectura, por sus pinturas, sus dibujos, sus reflexiones,...), siempre es un placer tener una conversación en vivo y en directo, aunque sea por poco tiempo, como lo ha sido en esta ocasión. 

Me gusta de Mª Carmen su educación, su forma de expresarse, sus duras verdades sin marear la perdiz. Es directa, dice lo que piensa, piensa lo que dice, sin tapujos, y sin quere ser "políticamente" correcta... Me comentaba que había decidido hace tiempo no hablar de política en su blog, para evitar "malentendidos" con familiares y amigos... Por eso creo que le encanta comentar en el mío, porque así puede decir lo que quiera, sin temor a malinterpretaciones. Y leo, sí, con muchísimo interés esos comentarios en este Blog, me encanta cuando lo hace. Además, una vez hasta me hizo una postal navideña para mi, exclusivamente. O sea...

Y, bueno, no siempre estamos de acuerdo, como es natural. Ahí estamos los dos con el cambio climático, por ejemplo, si estamos en ello ó no, ella que sí, y yo con mis dudas... Y otras veces, me "reprende" cariñosamente, manifestándome su opinión algo distinta a la mía; y en otras, me da la razón, elevando lo que son mis críticas a posturas aún más duras...

Me preguntó por cómo llegar a la Caleta, que tenía muchas ganas de visitar; y al fondo y a la izquierda, le indiqué. Y por la plaza de las Flores, y en el otro sentido le señalé; y a la derecha. Y le recomendé la visita al Oratorio de San Felipe, por cuya espalda pasamos, diciéndole que no dejara de visitarlo. Y me contaba cómo había llegado en autobús desde San Fernando, disfrutando mucho de ese corto trayecto, de qué bonito paisaje se contemplaba desde sus ventanillas; y de las calles de Cádiz, de su bullicio, de su gente,...

Y yo le decía que sí, que es verdad, que Cádiz tiene muchísimo que ver y admirar: que si el Oratorio; la Santa Cueva; la Catedral; el Museo de las Cortes; la Fábrica de Salazones; la Alameda; la Torre de la Catedral; ... En fin, mucho y bueno por visitar. Así que aquí te esperamos, querida amiga, con los brazos abiertos.

Un grande, grande, saludo.

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