jueves, 31 de marzo de 2016

Los dos son poetas?

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

(Vientos del pueblo me llevan...)


(Varios de los participantes en la sentada se abalanzaron sobre el concejal, arrinconándole contra la pared, a escasos metros de la entrada del Ayuntamiento, siendo golpeado con los puños...).

Ayer amaneció el pueblo
desnudo y sin qué ponerse,
hambriento y sin qué comer,
el día de hoy amanece
justamente aborrascado
y sangriento justamente.
En su mano los fusiles
leones quieren volverse
para acabar con las fieras
que lo han sido tantas veces.

(Sentado sobre los muertos)

(Y, al grito de «¡fascistas de mierda, franquistas, cabrones!», lanzó «manotazos y patadas» con gran violencia a los policías que pretendían desalojarlo, provocando contusiones y traumatismos a cuatro de ellos...)


Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.

Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
(Por el cinco de enero)

(Otra, por un delito contra los derechos de los trabajadores que cometió al destrozar una heladería de Úbeda en 2002 para obligar a sus propietarios a hacer huelga.)


Aquí están las palabras de un grande, y los hechos de una persona... No sé si ustedes sabrán distinguir quién es quién... Para Teresa Rodríguez, nuestra flamante diputada andaluza, los dos le recuerdan lo mismo... En fin, sin comentarios...

1 comentario:

  1. Hombre, Carlos, está claro... el poeta, el gran poeta, el poeta del pueblo, el poeta del bofetón, el poeta del puñetazo a un edil socialista... ese si que es una gran poeta... ¡Nadie lo duda!

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