viernes, 16 de septiembre de 2016

La enseñanza en España

   Ya sabrán ustedes, siempre atentos a la actualidad, que un joven cañailla, Isidoro Martínez, alumno de 3º de ESO, junto a dos compañeras suyas, ha entregado en Madrid 243.000 firmas para pedir "pedir la retirada del real decreto que regula las evaluaciones finales de ESO y Bachillerato de la Lomce." (La Voz).

Los recibió el ministro de Educación, Iñigo Mendez de Vigo, que aunque estuvo simpático, según dicen, no les dio solución al caso, como era de esperar...

Uno de los grandes fracasos que lleva acumulada la democracia española es, sin duda, la educación. Entre unos (PP) únicamente preocupados de la excelencia con vistas a crear élites privilegiadas (con ese concepto que tienen tan arraigado en sangre que en este mundo "debe" de haber amos y esclavos...); y otros (PSOE) empeñados en igualar por abajo, que el buen rollito prime, y que "tós son iguales"... sin querer entender que el éxito en la vida sólo se consigue mediante el trabajo, el esfuerzo, y el sacrificio (excepción de la clase política actual...)... así nos va.

Aquí se empezó con la LOGSE, un fracaso, ya sea por la falta de inversión económica ó por lo que sea; y se siguió adoptando una costumbre funesta: cada cambio de partido en el gobierno, ha conllevado una nueva ley educativa. De mal en peor, claro, y un desastre, como no podía ser menos...

Lo curioso es que, en el caso que les comento, por ejemplo, ahí tienen a las huestes socialistas doliéndoles las palmas de las manos de aplaudir a estos chavales... Como si ellos, cuando han gobernado, lo hubieran hecho mucho mejor, y no hubieran caído en el sectarismo en el que está ahora incurso el PP... Y en cualquier caso, en Andalucía, feudo socialista desde el Pleistoceno, no parece que la educación que reciben los jóvenes y jóvenas andaluces y andaluzas sea mucho mejor que la que reciben los españoles y españolas de otros comunidades, ¿verdad?... 

El resultado de casi cuarenta años de estos constantes cambios de leyes cada cuatro ídems, ahí está: universitarios y universitarias (aunque éstas menos...) escribiendo con faltas de ortografía; chavales y chavalas de instituto que no saben expresarse, y hay que coger el traductor de Google para saber qué dicen; maestros y maestras que, en muchísimos casos, dejan muchísimo que desear en cuanto a capacidad didáctica; padres y madres insultando y agrediendo a profesores y profesoras por haber suspendido a su hijo ó hija (los hijoputa...)...

Eso sí: han logrado el dudoso mérito de lograr que los profesionales de la enseñanza pasen más tiempo rellenando formularios, informes y  papeles de todo tipo que preparando las clases... Porque a estos nuevos políticos les encanta el papeleo y la burocracia, más que a un .... un caramelo; los profesores (y las profesoras, que no se me olvide...) no tendrán tiempo para abordar las clases en condiciones... pero hijo para papeleo, el que sea necesario. Porque ya se sabe, hay "pedagogos" que creen que es mejor que no den clase, sino que aprendan a rellenar papeles...

No nos parece a los seres "normales" muy complicado que los dos grandes partidos puedan ponerse de acuerdo en establecer una ley educativa que perdure, con las lógicas variaciones que vayan haciendo falta según vayan transcurriendo los años; y que en base a esta nueva Ley, se organice y ponga orden al caos educativo actual; que logre preparar adecuadamente a hombres y mujeres ante los complicadísimos retos que se van avecinando... Pero claro, para eso hay que ser "normal"; y me temo que con la actual clase dirigente, ese término como que...

En fin...

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