lunes, 7 de noviembre de 2016

De modas y pamplinas

No, no se preocupen, que no les voy a hablar del "chef del mar", y su nuevo invento de esas algas que se iluminan... Que vaya tela el grado de tontería al que está llegando la humanidad; yo me quedo "pasmao" con que ya haya cienes de gente impacientes por probar este nuevo invento... Algas que se iluminan, fíjense.. Lo más, vamos...

Les voy a hablar de una nueva moda que, de pocos años para acá, se está poniendo muy de actualidad: eso de que las comidas, especialmente si son con los compañeros de trabajo, se hagan "de pie"... Alucinante, ¿no les parece?...

O sea, que usted no llega al restaurante, se sienta con los compañeros (y compañeras, no se olvide, que ellas también comen...), y allí, entre charlas, bromas y coqueteos usted va, tranquilamente, degustando lo que el camarero de turno le vaya poniendo en la mesa. No, troglodita, eso ya no se lleva...

Usted ahora, en cuanto entre, se debe de poner alrededor de una mesa alta, pequeñaja, en principio con sus más allegados... y cuando vea salir al camarero con la bandeja de, no sé, croquetas, ¡no le pierda de vista!... Si se acerca, no hay problemas, usted pendiente de que nadie se le adelante, y le deje sin croquetas... Disimuladamente, usted calcule su trayectoria, y vaya poniéndose en situación de "pescar" alguna croqueta... Y si ve que se aleja, pues haga como que va a ver a algún compañero que está en otra mesa, y se hace el encontradizo con el camarero... y le pilla una croquetita... Y esta táctica la sigue con las cosas de comer que vayan saliendo....

Ya ve usted, querido lector, ¡todo son ventajas! respecto a las comidas sentadas de toda la vida... Primero: usted queda como un moderno (¡qué es esa antigüedad, po favó, de comer sentado!); segundo: hace ejercicio; porque no crea que es fácil, no, en estas comidas salir alimentado; tercero, desarrolla la mente, puesto que no para de hacer cálculos de trayectorias elípticas y esas cosas, para saber a dónde va el camarero, y qué camino debe de seguir usted para encontrárselo ¡de casualidad!;...

Pero lo más importante, aquello que argumentan los defensores de este tipo de comidas para organizarlas así, es que... ¡así se tiene la posibilidad de hablar con todos los compañeros!... Uyyyyy, qué inventoooooo... A ver si nos centramos: lo normal es que se quiera estar con sus compañeros diarios, de vivencia; ó con aquellos con los que se tienen más afinidad, estén ó no en su mismo Departamento... O no... Si a uno (ó a una...) le apetece hablar con quien sea, pues se levanta, se dirige a donde está, le comenta lo que le tenga que comentar... y se acabó, no?... Eso por un lado; por el otro, hay que decir que en muchísimas ocasiones, la comida ó cena acaba con un poquito de baile... Pues ahí se tiene ya la oportunidad de conversar con quien se desee... Digo yo...

Me da a mi que estas comidas "de pie", a quien más le interesa es al dueño del restaurante, que gana más ahora, sirviendo menos... A mi, qué quieren que les diga, a mi edad eso de estar de pie para comer, como que no...

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