martes, 14 de febrero de 2017

San Valentín

Te recorre, aún, un escalofrío por tu cuerpo cuando la miras... 

Recuerdas la primera vez que la viste: su sonrisa, su pelo, sus ojos, su voz,... Cuando la mirabas a hurtadillas, sin que ella se diera cuenta (ó sí...), y se te llenaba el gesto de suspiros melancólicos; cuando se te ensanchaba, sin apenas darte cuenta, tu boca en un rictus de felicidad sufriente, y te repetías, esclavo de sus gestos, que con ella querías pasar el resto de la vida que te quedara, aún, por vivir...

Lo sigues haciendo, sí, mirarla a escondidas, admirando sus labios, su mirada, sus guiños, sus pasos... Y, así pasen los años, sabes que sigues bebiendo los vientos por ella, que qué suerte inmensa poder compartir tus horas con quien sigues convencido que es un ángel bajado del cielo...

Recuerdas los primeros días, cuando la conociste, te enamoraste perdidamente de ella, sufriste en el silencio de tu habitación la incertidumbre de no saber qué hacer... Y si me dice que no; y si ya tiene novio; y si no le gusto; y si... Todo un mundo de circunstancias y dramatismos, de horas pasando lentamente, de vacíos en el alma, de tristeza... esperanzada. 

La veías hablar con las compañeras, reir con las amigas, "coquetear"(?) con el idiota de... Mientras pasaba a tu lado, te rozaba sin saberlo, te hablaba sin oirla, te estallaba el corazón de gozo sólo con verla... Y te imaginabas cogidos de la mano, contadoos confidencias,  robándole aquel primer beso aprovechando la oscuridad de ese rincón sin farola...

Y ya han pasado, Dios mío, tantos años... No por ella, la verdad, cuyo pacto con la juventud parece eterno: sigue tan guapa, tan simpática, tan dulce, tan amable,... Sigue siendo, a pesar del tiempo, la musa en tus sueños, el deseo incombustible, tu dueña... absoluta.

Sigues mirándola, y suspirando; observándola, y llenándote de ella; amándola en silencio, y, pese al tiempo, extrañado de que ella a ti te quiera. Sigues siendo el colegial aquel que un día te enamoraste, sin esperanza alguna de que ella te correspondiera; el Romeo que nunca creyó, ó sí, encontrar a su Julieta; el pasmado que sin ser rey, bebía sentimientos y deseos por la compañera que tan lejos se sentaba...

Y ya ves, amigo, hoy que es San Valentín la tienes, pese a todo, a tu lado. Y te alegras por ello...

1 comentario:

  1. Felicidades para los dos, Carlos. Espero que tengáis un día espléndido y si además os luce el sol, pues miel sobre hojuelas :)

    Un abrazo.

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