jueves, 9 de marzo de 2017

Hablar, expresar...

Siento, desde siempre, absoluta veneración por aquellas personas que saben expresarse oralmente hablando, ó por escrito... Dado el infame nivel educativo al que estamos llegando, cuando escucho a alguien hablar correctamente, despacito, casi masticando las palabras... mi admiración hacia el hablante va aumentando proporcionalmente, hasta llegar a la pura devoción...

Lector como soy de nuestro centenario Diario de Cádiz, me bastan, por ejemplo, leer las primeras palabras de una carta al Director para saber que quien la ha escrito es, por ejemplo, José Mª Vinardell Crespo, mi añorado profesor de filosofía de COU, y un auténtico erudito de nuestro tiempo... Y no suelo equivocarme...

Dado que el lenguaje humano es una de las grandes conquistas de la Humanidad, para mi es un verdadero placer escuchar a quien es capaz de hacerse oir de una forma afable, tranquila, sin soltar un taco cada medio segundo, capaz de mantener durante un buen tiempo la atención del auditorio a quien se dirige... 

Y eso me pasó ayer por la tarde, en la que salté mi habitual visita al cine para escuchar la charla que mi compañera y amiga Agueda Leal, de la que hace poco les hablé aquí mismo, daba en el Centro de Congresos, sobre Género e Igualdad... Me encantó, debo de decirlo; y me encantó porque es digno de admiración cómo una persona sóla, ante ante unas doscientas personas, sabe desarrollar una temática que no es, precisamente, fácil... Agueda se acompañaba de un powerpoint, una presentación, cuyas diapositivas se mostraban en la pantalla grande detrás suya; pero, insisto, se "acompañaba"... No se limitaba a leer su contenido, como muchos bustos parlantes, sino que le servía sólo de guión; ella explicaba, contaba anécdotas, hacía participar al público, improvisaba, se reía... En definitiva: dominaba el escenario, lo llenaba con su charla, su simpatía, su... saber expresarse. Un don, si me lo admiten, cuasi divino...

Habló de sexo y género; de desarrollo personal; de la violencia; de la guerra; de lo que es importante en la vida; de la igualdad ó la desigualdad; de ... Todo en más de una hora, sin nadie más que la acompañara, sin leer ningún guión preestablecido... Dando, en resumen, todas una lección práctica de cómo hay que afrontar una conferencia delante de un público variopinto y exigente. Llenando ella sóla el escenario...

Tomó la palabra antes a modo de presentación Patricia Cavada, nuestra alcaldesa; y como ya he comentado en otras ocasiones, es capaz de improvisar unas palabras sin leer ningún guión previo... Lo cual, visto el nivel político que tenemos en este país, es bastante resaltable... Omnipresente en cualquier acto que se celebre en la isla (y esto no es una crítica, todo lo contrario...), es una mujer amable, cercana, y con una educación exquisita... Al igual que con Agueda, me encanta escucharla, por ese saber estar y expresarse... en unos tiempos en que quien más y quien menos se ciñe a leer como un papagayo lo que le ha escrito alguno de sus leguleyos...

Porque saber expresarse no debe ser sólo el "soltamiento" (sic) atropellado de palabras, sin saber la mayoría de las veces ni siquiera lo que se está diciendo... En estos tiempos tan difíciles que nos ha tocado vivir, hace tiempo que la Oratoria ha perdido, por desgracia, su puesto de honor... Y cuánto lo estamos sufriendo...


2 comentarios:

  1. Magnifica guapa simpatica y elegante una gran charla y reunion y un placer haber asistido aunque no pude saludarla porque habia muchisimas personas gracias agueda

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  2. Gracias, amable lector, por tu comentario....

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