viernes, 17 de marzo de 2017

Residencia de Ancianos de La Línea

En el año 85 (del siglo pasado...), saqué mi plaza de funcionario de la Diputación; y fui destinado a la Residencia de Ancianos que la Diputación de Cádiz tiene en La Línea de la Concepción, como Director de la susodicha... Que, con 23 años que tenía en aquellos entonces, pues no está mal, creo...

Después de unos días en los que el difunto Antonio Ceballos, que era Dircetor de la homóloga de El Puerto de Santa María, me fue formando, y poniendo en antecedentes de a lo que me iba a enfrentar, aterricé en la Residencia. Sería finales de mayo de 1985, creo... Las primeras semanas, incluso, dormía y vivía allí, en unas dependencias que estaban previstas como dormitorios para las monjas que en un principio iban a estar destinadas también allí, y que al final, nunca llegaron; y mientras encontraba un piso que alquilar...

Estuve cerca de dos años como Director, al frente de cincuenta y tantos trabajadores, y unos noventas residentes de todo tipo: desde los que tenían una pensión, con parte de la cual abonaban su estancia; hasta los que cobraban sólo una pensión social, que creo recordar que era de 400 pesetas en aquella época, no lo recuerdo tampoco muy bien....

La Residencia había sido inaugurada no mucho antes, y ya cuando yo llegué se hablaba de "problemas estructurales" desde su construcción... Así que fíjense ustedes: un centro nuevo, y construido por Chapuzas Otilio, poco más ó menos...

El caso es que leo en estos días, con tristeza. el posible cierre de la Residencia, con el traslado de sus residentes (que hoy son sólo veintitantos, frente a los noventa de cuando yo estaba...) a otro Centro; y la incógnita de qué va a pasar con sus trabajadores (la mayoría de los cuales eran estupendos...)... Y que dado que ya ha pasado casi treinta años de mi marcha, no sé si conoceré aún a alguno de los que quedan. Pueden ponerse un poco al día, si lo desean, aquí...

Me causa tristeza, la verdad, esta situación de una Residencia que conozco, en la que he trabajado, y que siempre he tenido en mi corazón... Creo, sinceramente, que dejé muchos amigos allí (y también algún que otro enemigo, todo hay que decirlo...); quizás, en otras circunstancias de la vida, aún seguiría allí destinado. Nunca se sabe... Hay destinos laborales que marcan, y éste fue uno de ellos. Las vueltas que da la vida: en mi café mañanero, suelo encontrarme a Juan, cocinero en aquellos tiempos de la Residencia. Y alguna que otra vez me he encontrado con trabajadores de allí aquí en Cádiz. Y nos hemos saludado y charlado, por supuesto...

Así que, desde estas líneas, mi cariño a todos: trabajadores y residentes. Y mi deseo, mi esperanza, de que todo se arregle satisfactoriamente...

Y ahora que he terminado de escribir esta entrada, caigo en la cuenta de que ya les había hablado antes de esta Residencia:



1 comentario:

  1. Pues fíjate como está el patio de revuelto a causa de todos los tejemanejes sobre "tu" antigua residencia. Lo siento.

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