lunes, 10 de abril de 2017

Mi amigo Juan

Les hablaba yo en mi entrada anterior de la visita realizada al Caminito del Rey, hecha en compañia de varias parejas de amigos...

Entre estos amigos estaba, por supuesto, Juan, "el bombero", como todos le conocemos, porque esa es su profesión (y su vocación también, ya que presume de ello)...

A Juan le conozco desde hace ya, al menos, veinte años... Yo impartía clases de informática para adultos en el Colegio Reina de Paz, una de las muchas actividades extraescolares que se organizaba por el APA en aquellos tiempos; y Juan era de mis alumnos, ya que siempre ha tenido esa inquietud por aprender cosas nuevas...

A raíz de ahí, fuimos estableciendo una buena relación de amistad; una de sus hijas resultó también ser compañera de mi hija; Tere, su esposa, colaboraba con el APA... y poco a poco fuimos estrechando lazos... De hecho, él fue quien me fue invitando a actividades que iba haciendo con su grupo de amigos... y ese fue el germen de Palillo y Tacón, del que aquí les he hablado en alguna que otra ocasión...

Ayer tarde estaba viendo el discurrir de la Borriquita, en la calle Tomás del Valle, cuando llegaron... Juan y Tere, digo. Iban con prisa, porque él entraba a las ocho en su turno de trabajo, pero quería ver antes algún que otro paso de la Semana Santa. Y entonces, viéndolo allí, a mi lado, empecé a recordar lo que aquí les escribo, la de los años que llevamos juntos... Hemos hecho ya, incluso, varios viajes: al balneario de Canena, con toda la familia, hijos incluidos; a Barcelona, con nuestra amiga Mª Carmen, pasando unos días fabulosos; hace no mucho, a mediados de enero, que estuvimos visitando Alcalá de los Gazules, y comiendo en una venta cercana; a los pantanos de los Hurones y Guadalcacín, acercándonos después a Villaluenga a comprar queso... A Medina, unas cuantas veces, ya que ellos son de allí, y presumen también de su tierra, que les encanta, y a la que visitan asiduamente...Ah, y el año pasado, que hicimos los dos matrimonios el crucero por el Mediterráneo, del que en este Blog les dejé buena cuenta... Y muchas meriendas juntos en su casa, y cenas de Navidad con todos los amigos de Palillo y Tacón...

Juan es alto, de aspecto serio, buen comensal en la mesa... Y una persona muy querida por todos aquellos que le conocen. Y yo tengo la suerte, la inmensa suerte, de ser su amigo... Igual que nuestras respectivas cónyuges, que se quieren y se relacionan de una forma extraordinaria. Los dos son abuelos desde hace unos meses, y como no podía ser menos, se les ve gozosos y felices con su primera nieta, a la que, seguro, le inculcarán esos valores de amistad que tan dentro llevan...

Gracias, amigo. Va por vosotros...


No hay comentarios:

Publicar un comentario