miércoles, 28 de junio de 2017

De Montoros y soberbias

No tengo especial simpatía por Cristóbal Montoro, nuestro flamante y deslenguado Ministro de Hacienda... Me parece un tipo vanidoso, soberbio, prepotente; fiel reflejo de lo que es hoy en día el PP, un partido que va derivando hacia una ideología próxima a la más pura derecha franquista...

Lo que me llama especialmente de estos tipos la atención es que, estando preparados (no hay que olvidar que este señor, por ejemplo, es doctor en Economía), no parece que la formación que han recibido en la universidad correspondiente les haya hechos, no sé, mejores personas... Todo lo contrario: miran al resto así como con aires de superioridad, con manifiesto desagrado, con evidentes muestras de desprecio... Como si por el hecho de ser ministro, político, doctor ó licenciado fueran "más y mejor" que su interlocutor. Y luego, paradójicamente, son "más" cristianos, católicos y devotos que nadie; vamos, que no parece que hayan leído mucho la Biblia ó el Nuevo Testamento por muchas misas a las que vayan...

Ya sabemos que Montoro no dimitirá, pese al varapalo del Tribunal Supremo a su amnistía fical. Faltaría más... Él, un doctor en Economía, nada menos, va  a dimitir... Ellos son infalibles, y jamás de los jamases se equivocan. Por eso han llegado a donde están, a gobernar a esta chusma que le critica, ignorante de las joyas que nos gobiernan... Qué sabrá esa clase media, inculta, medio analfabeta, nacida para ser esclava de ellos, los todopoderosos, los millonarios, los que han nacido para ser servidos... 

Y mañana se le verá a primera hora en primera fila de la iglesia, rezando a un Dios en el que no cree, pidiendo perdón por sus pecadillos de nada, porque cuando uno ha llegado a esos niveles tan altos, ¿qué defectos va a tener?... Ellos son los salvadores de España, anda que si no fuera por ellos... Qué de desagradecidos hay en el mundo...

Nos falta comprar los pétalos de rosa e ir esparciéndolos a su paso... Aunque no estaría mal que un esclavo, como en tiempos romanos, fuera a su lado susurrándole en los oídos "recuerda que eres humano..."..

Qué pena de mundo...


No hay comentarios:

Publicar un comentario