miércoles, 21 de junio de 2017

El 15-J

Como saben, hace unos días se ha cumplido el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco...

Sorprende leer las opiniones, ver los reportajes, de tal conmemoración... Todo es tan, no sé, edulcorado... Escuchas hablar a los políticos protagonistas de aquellos tiempos (Roca, Felipe González, el ex-ministro Martín Villa, Guerra,...) y parece que andaban por la calle besándose la boca... 

Yo no pude votar en esas  elecciones, en aquella fecha no había cumplido aún ni los quince años... No fue además para mi un buen verano: me fracturé el brazo, cúbito y radio, y tuve que pasar dos ó tres días ingresado en el Hospital de San Rafael, con el brazo escayolado... y con mi padre también ingresado para una operación de apendicitis... Y a eso, hay que añadirle la posterior rehabilitación en la consulta del doctor Mascarell, que para mi fue un infierno...

De todas formas, ya era suficientemente mayor para darme cuenta de todo este proceso democrático: veía la TV, escuchaba la radio, leía el Diario,... Por eso, no dejo de sorprenderme, insisto, con ese acaramelamiento que hay sobre la reforma democrática: que si el consenso, que si los acuerdos, que si la unión,... Tonterías. Aquello, como ahora, era un batiburrillo de ambiciones, protestas, intrigas, miedos,... Ahora parece que nadie quiere recordar las "palabritas" que Guerra le dedicaba al entonces presidente del Gobierno, Suárez; ni las tensiones militares; ni los muertos de ETA ó la extrema derecha, posteriormente; ó las manifestaciones en la calle..

Ni la posterior dimisión de Suárez, harto ya de sus compañeros políticos; ni la misma de Felipe González como secretario del PSOE, aunque luego volvió; ni el desastre de la UCD; ni de Caparrós, el chico al que mataron en una manifestación en Málaga a favor de la autonomía andaluza, cuya bala asesina nadie sabe de donde salió; ni de las permanentes intrigas de Alzaga en la UCD; ni de los gritos al Rey en el País Vasco; ni del permanente "ruido de sables";...

No, señores, déjense de pamplinas... La Transición no fue una boda de miel, ni una época de un azul permanente en el cielo... Eso de "modélica", "ejemplar", "admirable",... se lo están inventando ustedes, como tantas y tantas cosas... Fue una época de inflación (creo que se llegó a tener un 25%...), de paro, de tensión, de protestas, de asesinatos,... Y que saliera bien, como dicen, está por ver... Desgraciadamente, tenemos una democracia en España que no resiste ni la más mínima comparación con las democracias europeas: Alemania, Francia, Gran Bretaña, Suecia, Finlandia, Bélgica, Holanda, Dinamarca,... Algo, por tanto, no se ha hecho tan bien como quieren hacernos creer...

Supongo que con los años, los recuerdos se endulzan; y que, en otros casos, el alzheimer e intereses inconfesables les hacen decir cosas que no son verdad...

¿Es acaso normal que cuarenta años después de esas primeras elecciones democráticas, la corrupción en España, por ejemplo, siga campando a sus anchas?... Así que no nos cuenten más mentiras...

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